DIDASKALOS

DIDASKALOS

miércoles, 27 de febrero de 2013

"Ulises" de Sébastien Ferran, otra versión en cómic de la Odisea de Homero.

Acabo de leer Ulises, una adaptación libre de la Odisea de Homero, escrita y dibujada por el autor francés Sébastien Ferran. La obra se compone de tres volúmenes: La maldición de Poseidón, El canto de las sirenas y El duelo de los pretendientes. La versión original francesa apareció entre los años 2002 y 2004. La editorial mejicana Sexto Piso ha publicado en español la obra de Ferran. Los dos primeros volúmenes se editaron en 2007 y el tercero en 2011.






Probablemente la Odisea sea una de las obras antiguas que más veces ha sido adaptada en cómic. Ya hemos comentado en ΔΙΔΑΣΚΑΛΟΣ un par de versiones anteriores (aquí y aquí). En esta ocasión Sébastien Ferran nos presenta su personal visión de la Odisea, respetando la línea argumental básica de la obra de Homero, pero tomándose ciertas licencias respecto al original. Así, por ejemplo, Circe acompaña a Ulises en su nave y le ayuda a enfrentarse a las sirenas, a Escila y a Caribdis. Las sirenas, por otro lado, adquieren mayor protagonismo en esta versión: están al servicio de Poseidón y siguen acosando a Ulises, aun cuando este ha rebasado ya su isla. 


La isla de Eolo

Los mayores cambios respecto al original de Homero están en en la última parte de la obra. Calipso se resiste a dejar marchar a Ulises e intentará evitarlo a lomos de un monstruo marino, pero un misterioso personaje, la princesa Nausica, acompaña a nuestro héroe hasta la puerta del olvido, un pasaje que le permitirá regresar a Ítaca. Allí, el episodio tradicional de la matanza de los pretendientes es sustituido por un combate singular entre Ulises y su antiguo compañero Euríloco, convertido ahora en uno de los pretendientes y servidor de Poseidón.

Penélope esperando a Ulises

Por lo que se refiere al aspecto visual de la obra, el estilo de Ferran está próximo al de cierto tipo de ilustración infantil y juvenil. Destaca la riqueza y luminosidad en la utilización del color y la manera en que recrea lugares y escenarios fabulosos, como la isla de Eolo, o monstruos terribles, como Escila. Ocasionalmente aparecen viñetas a doble página o a página completa realmente espectaculares.

Llegada de Ulises a Ítaca

Como muestra de la obra ofrecemos tres pasajes, que se pueden comparar con sus equivalentes en las otras dos versiones de la Odisea que hemos reseñado en ΔΙΔΑΣΚΑΛΟΣ. Se trata del episodio de Polifemo, el de las sirenas y el de la prueba del arco, previo a la matanza de los pretendientes.


miércoles, 13 de febrero de 2013

"Ciudades a la deriva" de Stratís Tsircas

Gracias al blog PLACERES GRIEGOS me enteré de la publicación en español de la trilogía de Stratís Tsircas, Ciudades a la deriva (Ακυβέρνητες πολιτείες). Era una edición que llevaba años esperando, desde que leí en el suplemento literario de un periódico un artículo sobre traducciones de autores griegos al español. Allí se anticipaba  la aparición inminente de la obra de Tsircas en la colección Letras Universales de la editorial Cátedra. Ha habido que esperar varios años, pero desde finales del 2011 se puede encontrar en las librerías españolas esta obra clave de la narrativa griega del siglo XX. La edición corre a cargo de Ioanna Nicolaidou, que ha traducido la trilogía en colaboración con Vicente Fernández González, Leandro García Ramírez y María López Villalba. Ioanna Nicolaidou es también la responsable de una extensa e interesante introducción, que recomiendo leer al final para que no condicione la lectura de la novela.


Stratís Tsircas, pseudónimo literario de Yanis Jatsiandreas, nació en El Cairo en 1911 y allí pasó su infancia y parte de su juventud antes de trasladarse a Alejandría. Desde muy joven se interesó por la literatura y empezó a publicar sus primeros relatos y poemas. En los años 30 se manifestó también su compromiso político, que le llevaría a ingresar en el Partido Comunista. Durante la Segunda Guerra Mundial tuvo que refugiarse temporalmente en Palestina ante el avance de las tropas alemanas en el Norte de África. Los acontecimientos de estos años le servirán de material literario para su trilogía, publicada en la década de los 60. En 1963, coincidiendo con el declive y desmantelamiento de la colonia griega en Egipto, Tsircas decide trasladarse con su familia a Atenas, donde residiría hasta su muerte en 1980.

Stratís Tsirkas

Ciudades a la deriva es una monumental y ambiciosa trilogía de más de 900 páginas, ambientada principalmente en tres ciudades de Oriente Medio -Jerusalén, El Cairo y Alejandría- durante la Segunda Guerra Mundial. Se trata de una novela coral en la que el autor se sirve de una gran variedad de voces, enfoques y técnicas narrativas para componer un mosaico sobre los convulsos acontecimientos de esos años.
El hilo conductor de la historia es el personaje de Manos Simonidis, un joven oficial griego y militante comunista. En la novela que abre la trilogía, El Club (Η Λέσχη, aparecida en 1960), se encuentra en Jerusalén, ciudad a la que acuden en desbandada refugiados de toda Europa ante el imparable avance de Rommel hacia Egipto. En una antigua casa señorial, convertida ahora en pensión y regentada por una judía alemana, coinciden con nuestro protagonista individuos de distintas nacionalidades, creencias y clases sociales. Simonidis se halla en pleno proceso de enfrentamiento ideológico con las estructuras de su partido. Representa la figura del intelectual comprometido que cuestiona las directrices emanadas del aparato, aunque al final se implicará en la publicación de un boletín clandestino dirigido a las tropas griegas que combaten para frenar el avance de Hitler. Los personajes que se cruzan en esta primera novela trazan una compleja trama de amores insatisfechos, desencuentros, pasiones enfermizas, asesinatos y traiciones, observados en la sombra por el misterioso club que da nombre a la novela.

La puerta de Damasco en Jerusalén, a principios del siglo XX

En 1962 apareció la segunda entrega de la trilogía, Ariagni (Αριάγνη). La acción se traslada ahora a El Cairo, donde Simonidis se recupera de una herida de guerra en la casa de un compañero de armas y camarada del partido. Alejada la amenaza alemana del Norte de África, El Cairo se convierte en el centro de la política aliada en Oriente Medio y los personajes tendrán que enfrentarse a los turbios manejos de los intereses coloniales británicos, que pretenden diseñar a su gusto el mundo de la posguerrra. La ciudad natal de Tsircas es presentada como un fascinante laberinto en el que se mezclan las razas y las ambiciones, y donde se mueven a tientas los protagonistas intentando buscar la salida.

Callejón de la ciudad vieja de El Cairo

En 1965 se publicó la novela que cierra la trilogía, Η Νυχτερίδα, que los responsables de la edición española han preferido traducir a la inglesa como Bat, en lugar de El Murciélago. La acción se traslada ahora a Alejandría, aunque parte de la historia transcurre en El Cairo y el Epílogo se sitúa en Salónica. La trama de esta novela gira en torno a un episodio histórico concreto, el movimiento antifascista surgido en el seno del ejército griego en Oriente Medio y reprimido violentamente en abril de 1944 por las fuerzas británicas de acuerdo con el gobierno griego en el exilio. Son sucesos que el propio Tsircas vivió muy de cerca y que recrea a través de sus personajes, atrapados en una red de conspiración y traiciones. La revisión que hace el autor de estos acontecimientos, considerados el embrión de la Guerra Civil que sufrirá Grecia después de la contienda mundial, le valdría a Tsircas la condena del aparato comunista y la expulsión del partido. La sensación final es que la lucha comprometida y el sacrificio de tantos griegos han sido traicionados para satisfacer los intereses de las grandes potencias y las élites dominantes del país.

Vista de Alejandría

El proceso de gestación y escritura de la trilogía fue lento y se pueden observar diferencias entre las novelas que la componen. Así, la primera resulta más experimental desde el punto de vista narrativo y las referencias a acontecimientos y personajes históricos son más vagos. En las siguientes el marco histórico se va haciendo cada vez más preciso, aunque lo que le interesa al autor es la vida de unos personajes enfrentados al curso de una historia, que no siempre ha sido justa con ellos. El resultado es una obra valiente para su época, que huye de las convenciones literarias e ideológicas y nos ofrece un magnífico fresco de tres ciudades a la deriva y de los hombres que las habitan.

----------------

Después de publicar esta entrada, en el blog PLACERES GRIEGOS ha aparecido el enlace a una antigua serie de televisión griega basada en la obra de Tsircas. El lector interesado puede encontrarla aquí:

jueves, 24 de enero de 2013

Más comercios y empresas de Tomelloso con nombres grecolatinos.

En un par de ocasiones (aquí y aquí) hemos hablado en ΔΙΔΑΣΚΑΛΟΣ de negocios y empresas de Tomelloso con nombres de origen grecolatino. Como consecuencia de la crisis unos pocos han cerrado, pero la mayoría se mantienen. Hoy ampliamos la lista incluyendo algunos que se nos pasaron en su día y otros nuevos que han aparecido en los últimos meses.
Empezamos por αlfa βeta, una tienda de juegos que había en una galería comercial. La galería lleva varios años cerrada, pero todavía se pueden ver en la calle los carteles que anunciaban los establecimientos del interior.


No dejamos el alfabeto griego, porque su primera letra da nombre a una empresa que ofrece cursos de formación e informática.


En otra calle de Tomelloso podemos encontrar una empresa que ofrece servicios integrales. No queda muy claro en qué consisten tales servicios, pero el nombre es muy apropiado, OMNIA (todo en latín).


El mundo de la hostelería también recurre con cierta frecuencia a las referencias clásícas. Recientemente han abierto dos locales que nos sirven de ejemplo. En primer lugar un café bar que lleva el nombre de la patria de Odiseo. El cartel luminoso sobre la puerta de entrada pretende evocar los caracteres griegos.


No muy lejos de allí se puede encontrar una cervecería llamada La Troyana. La distancia entre Troya e Ítaca, que el legendario Odiseo tardó diez años en recorrer, se reduce en Tomelloso a unos pocos pasos.


Para terminar nos hacemos eco de un interesante proyecto cultural, que echó a andar el pasado verano. Se trata de Ágora XXI, una cooperativa de servicios centrada en la gestión cultural y en la promoción de espectáculos. Las referencias clásicas no se limitan al nombre, ya que el logotipo de Ágora XXI es una cabeza de Atenea y en los folletos promocionales aparecen varias imágenes de la diosa griega de la sabiduría.  




martes, 8 de enero de 2013

Oktapodi. Las aventuras de una pareja de pulpos en una isla griega.

Para empezar el año con una sonrisa, un corto de animación de hace unos años, Oktapodi. Un valiente pulpo hace todo lo posible para impedir que su compañera termine en el plato de un restaurante. El resultado, una trepidante persecución en trikiklo por las callejuelas de una isla griega.
Καλή χρονιά

domingo, 16 de diciembre de 2012

"Roumeli" de Patrick Leigh Fermor

Acabo de leer Roumeli. Viajes por el norte de Grecia, un estupendo libro de viajes de Patrick Leigh Fermor, que ha editado en español Acantilado con traducción del ingles de Dolores Payás. La misma editorial había publicado anteriormente Mani. Viajes por el sur del Peloponeso, libro del que ya hemos hablado en ΔΙΔΑΣΚΑΛΟΣ.


Patrick Leigh Fermor (1915-2011) ha sido uno de los grandes viajeros ingleses del siglo pasado, con una vida estrechamente vinculada a Grecia. Apenas contaba 18 años cuando atravesó Europa a pie desde Holanda hasta Estambul. Durante la Segunda Guerra Mundial jugó un papel muy activo en la resistencia cretense contra la ocupación alemana. Posteriormente fijaría su residencia en el Peloponeso y realizaría numerosos viajes por toda la geografía griega, alguno de los cuales se recogen en este libro, publicado originalmente en 1966.

El nombre de Roumeli que da título al libro es una imprecisa y anticuada denominación geográfica que se refiere al territorio griego situado al norte del golfo de Corinto y al sur de Macedonia. Este es el marco en el que, salvo alguna excepción, se desarrollan las andanzas que el autor rememora en estas páginas. El libro se organiza en seis capítulos autónomos, el primero de los cuales lleva por título Los nómadas negros y hace referencia a los sarakatsani (Σαρακατσάνοι), un misterioso pueblo nómada del norte de Grecia. Leigh Fermor tuvo ocasión de convivir en alguno de sus viajes con comunidades sarakatsani y conocer de cerca sus peculiares tradiciones y su folklore.

Jóvenes sarakatsani ataviados con sus trajes típicos

El segundo capítulo, Los monasterios en el aire, nos lleva hasta los fantasmagóricos pináculos de Meteora, coronados por monasterios prácticamente inaccesibles en otros tiempos. El autor los visita a mediados del siglo XX, cuando muchos de ellos se encuentran semiabandonados. En medio de la tranquilidad de la vida monástica el autor pasa unos días con los escasos monjes que pueblan estos parajes, los cuales recuerdan su azarosa existencia durante la ocupación alemana y la guerra civil griega. Nada hace presagiar en estas páginas que Meteora llegaría a convertirse décadas después en parada habitual de los recorridos turísticos por el norte de Grecia.

Monasterio de Rusanu. Meteora.

El tercer capítulo es una extensa reflexión sobre la dicotomía que se da en el alma griega entre la herencia bizantina y ortodoxa por un lado, y el glorioso pasado de la Grecia clásica por el otro. Se trata del dilema heleno-romaico, en palabras del autor, de la pugna entre Hélade y Romiosine, dos tradiciones que se oponen y complementan al mismo tiempo. En la segunda parte de este capítulo Leigh Fermor excede los límites geográficos de Rumeli para rememorar su experiencia en Creta durante la ocupación alemana. El recuerdo de la vida en la clandestinidad, en estrecha camaradería con los guerrilleros locales y rodeado por una naturaleza majestuosa, ocupa algunas de las mejores páginas del libro.

Patrick Leigh Fermor (centro) con un comando de guerrilleros cretenses

En Al norte del golfo el incansable viajero que es Leigh Fermor culmina un recorrido por la región de Acarnania en la ciudad de Mesolongui. Allí tiene que cumplir un encargo muy especial, encontrar unos viejos zapatos que habían pertenecido al mismísimo Lord Byron y enviárselos a la bisnieta del poeta, una anciana aristócrata inglesa que el autor había conocido meses atrás.

Lord Byron

En El reino de Autólico acompañamos a Leigh Fermor en su viaje a Kravara, una remota y pobre región de Etolia. Sus habitantes utilizan una jerga especial y tienen fama de haber practicado desde antiguo la mendicidad y la picaresca. El autor recorre a pie estos valles y aldeas y escucha increíbles historias sobre el ingenio de los kravaritas.

Paisaje de Kravara

El último capítulo, Sonidos del mundo griego, es una lírica enumeración de lugares de la geografía griega a los que el autor asocia un sonido, una imagen o un recuerdo. Es una lástima que la magia de estas páginas se vea empañada en ocasiones por errores en la transcripción de los topónimos o en la traducción de determinados términos griegos. El más llamativo de todos ellos es cuando encontramos en un poema incluido en este capítulo una enigmática alusión a los rizos de las exhalaciones duras y blandas. No se trata de una audaz metáfora del autor, sino de una mala traducción de rough y smooth breathing (espíritu áspero y espíritu suave en inglés).

Al margen de estos deslices en la traducción Roumeli es una auténtica delicia, con derecho a figurar entre los mejores libros de viajes sobre Grecia, a la altura de las obras de Henry Miller o de Lawrence Durrell. Nos descubre lugares de Grecia poco conocidos, describe escenas realmente memorables y conserva su frescura, a pesar de haber sido escrito hace casi cincuenta años. Terminamos con una cita de la introducción en la que Leigh Fermor reflexiona sobre las transformaciones que estaba sufriendo Grecia en su época: 
Grecia está cambiando con rapidez, y la mayoría de lo que se escriba sobre ella estará en cierto modo pasado de moda el día en que vea la luz. La transcripción de estos viajes, emprendidos hace algunos años, y todos ellos motivados por abstrusas razones personales, conformaría una guía engañosa. Los cómodos coches cama han reemplazado a los destartalados autocares rurales, carreteras estupendas se abren camino atravesando el corazón de remotos pueblos y los hoteles brotan por doquier. Monasterios y templos a los que hasta hace bien poco sólo se podía acceder mediante solitarios y empinados ascensos, ahora sirven de dramático escenario para breves escalas técnicas de viajes multitudinarios altamente indoloros y sofisticados. Es la primera vez, desde Juliano el Apóstata, que el humo de los vehículos envuelve sus columnas, y el viajero necesita retirarse a las recónditas tierras del interior si quiere que su oído permanezca fuera del alcance de los transistores. Para muchos, todo esto es una fuente de beneficios materiales necesarios y, por supuesto, motivo de alegría. Y el ocasional griego o extranjero que disienta siempre puede retirarse, con paso majestuoso y petulante, a regiones más salvajes alejadas de los caminos trillados. Desde luego, la mayoría de estas páginas conducen a estas zonas asilvestradas, cada vez más reducidas y escasas.

martes, 11 de diciembre de 2012

El griego en el Instituto

Ayer estuvimos decorando las puertas de las aulas con los nombres de las asignaturas en caracteres latinos y griegos. Curiosamente, las únicas que se quedaron sin carteles fueron las clases donde se imparte griego, latín y lengua. Todas las demás materias tienen nombres de origen griego. No nos olvidamos de espacios del centro con nombres tan griegos como γυμνάσιον y βιβλιοθήκη, ni del despacho del orientador, donde colgamos el cartel de παιδαγωγός. También dejamos "la huella del griego" en las paredes de los pasillos del Instituto. Queremos con ello hacer ver que el griego está más presente a nuestro alrededor de lo que podría parecer. Se trata de sacar del aula de griego y de las fórmulas matemáticas esas letras misteriosas, que tienen algo de mágico, y demostrar que son el vehículo de una lengua y un legado insustituibles.
Tengo que agradecer especialmente la colaboración de mis alumnos. Fueron ellos los que, armados de celo y tijeras, empapelaron ayer el Instituto. 
Μέγιστην χάριν ὑμῖν ἀποδίδωμι, ὦ φίλοι μαθηταί· πολλάκις μὲν γὰρ στενάζετε, οὐ δὲ ῥᾴθυμοι ἔστε, ἀλλὰ ἀιεὶ τῷ διδασκάλῳ βοηθεῖτε.


 




domingo, 9 de diciembre de 2012

¿Por qué Grecia?

Para comenzar esta semana de reivindicación del papel del griego en la enseñanza media, nada mejor que este espléndido vídeo, que he conocido gracias a La Grecia clásica y su legado. Con una voz cálida y cercana y unas preciosas imágenes Pedro Olalla nos resume en cuarenta minutos lo que significa Grecia. Un auténtico regalo. Gracias, Pedro.